consagrar velas

Cómo limpiar y consagrar una vela

Este es un artículo que tenía pendiente para no repetirme tanto en todos los artículos donde usamos velas para nuestros hechizos.

NO se pueden usar las velas según las traemos de la tienda, sólo serían meros candiles sin más poder energético que el calor que desprende y la luz para iluminar una estancia.

Consagrar significa convertir algo en sagrado, en dotarlo de un propósito, una intención, destinar la vela para tal o cual trabajo y desde luego hacer que funcione y para ello vamos a necesitar de nuestra energía y nuestra intención.

Pasos previos antes de la limpieza y consagración

Para mí es muy importante tener en cuenta la preparación no solo del lugar sino de la persona que va a ejecutar el trabajo.

Para el lugar

Aunque es algo muy obvio debo decir que es preciso mantener muy limpio el lugar donde vamos a ejecutar el trabajo, yo suelo limpiar con amoniaco, vinagre y sal los suelos y con amoniaco y agua la mesa que usaré como altar y luego armonizo el ambiente con esencias y velitas de té y música de acuerdo con la situación (relajación o tibetana o ruidos de naturaleza que me gustan mucho). De esta forma has creado tu propio espacio sagrado para poder trabajar.

Para la persona

Antes de ponerse a realizar ningún tipo de trabajo donde vayamos a usar la energía es preciso que nos duchemos (para limpiar nuestro aura) y nos vistamos con ropas de color claro (blanco de preferencia) y si lo necesitas también puedes ponerte unas gotas de tu aceite esencial preferido para armonizarte. A mí me gusta el aceite esencial de lavanda.

Esto en cuanto al cuerpo, pero luego debemos armonizar el espíritu, la mente, nuestro ser interior.

Vamos a imaginar que la fuente universal, el creador de todo lo que es, la fuente de luz en definitiva es una gran bola de luz blanca que está en algún lado del universo.

Vamos a conectarnos a esa gran bola de luz y vamos a imaginar cómo de ella desciende un tubo de luz blanca hacia nuestra cabeza, entrando al interior de nuestro cuerpo por la coronilla y vamos a dejar que llene todos y cada uno de los rincones de nuestro cuerpo sin dejar tan sólo un milímetro libre. Finalmente, vamos a dejar que esa luz salga por las palmas de nuestras manos impregnando la vela cuando la toquemos. La luz blanca es purificadora y desbloqueadora. Ya estamos preparados para proceder a nuestro trabajo con la vela.

Cómo hacer para limpiar la vela

Vamos a necesitar:

  • agua de mar o agua lustral o agua con sal.
  • Un algodón

Procedimiento:

Impregna con abundancia un algodón en el agua salina o lustral y ve pasándolo por la vela de arriba hacia abajo y girándola de izquierda a derecha siempre con la intención de limpiar toda la suciedad y negatividad que traiga consigo.

Dejarla secar por sí misma.

Cómo hacer para consagrar la vela

Para trabajos de alta magia el procedimiento sería algo más elaborado, pero para trabajos comunes el procedimiento es bastante sencillo.

  • Vas a necesitar un aceite de alguna hierba apropiada para el trabajo. El que yo más uso con frecuencia es el macerado de laurel en aceite de oliva. Siempre tengo una botellita preparada para estos menesteres.
  • Impregna abundantemente un algodón o una gasa estéril con el oleo y lo pasas por la vela desde la mecha hasta la base y girándola de izquierda a derecha pero es importante que mientras lo haces pienses mentalmente “yo te consagro para…..” en los puntos suspensivos pones el propósito y repites esta afirmación por tres veces.
  • Es muy importante que seas capaz de visualizar el objetivo cumplido y a ser posible con el sentimiento de felicidad y alegría por haberlo conseguido. Permítete a ti mismo-a ese sentimiento de logro conseguido.
  • Esa vibración cargará de gran poder energético a tu vela.
  • Finalmente debes tener sentimiento de gratitud en tu interior, dar las gracias por el momento y a la vela por el trabajo que va a realizar en conjunto contigo.

Con esto, ya daríamos por finalizado el trabajo de consagración y la vela estaría lista para su uso.

Espero que te haya gustado. Gracias por leerme.

Annabelle.